Liderazgo e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus I: comunicación y empatía

Sobre cómo podemos aplicar liderazgo efectivo ante la situación de alarma, incertidumbre y reto que estamos viviendo en estos días. Liderazgo e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus,  sabiendo que a mayor adversidad, mayor es el potencial de superación.

Dar lo mejor de un@ mism@ y fomentar lo mejor en l@s demás. Esa es la verdadera finalidad de un liderazgo efectivo. Lo que acaba pasando en algún punto del camino de conseguirlo es fruto de infinidad de variables, algunas de ellas ni las imaginamos, otras no las controlamos, y otras, aunque las podamos gestionar, no lo hacemos de un modo efectivo. Pero a veces lo conseguimos, lo logramos y mejoramos nuestra propia vida, la de los demás o –incluso- la vida en sí misma.

Vivimos en un sistema abierto, somos un sistema abierto, y dinámico, donde el cambio es una constante, el conflicto, los retos y la incertidumbre son parte intrínseca de la vida. Y ahora, ante este reto universal que supone la situación de alarma que estamos viviendo, tenemos una oportunidad única de superarnos, de dar lo mejor de nosotros mismos y fomentar lo mejor en los demás, con infinidad de maneras y formas de hacerlo. Aplicando Liderazgo e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus Covid-19, veamos cómo funciona.

Para empezar, hemos de comprender desde donde vive cada persona esta situación. A nada que levantemos un poco la cabeza, nos asomemos por la ventana, o –incluso- hagamos el ejercicio empático de pensar en otra persona, veremos que no tod@s vivimos esta situación de alarma de la misma manera.

El coronavirus Covid-19 ha pillado a algunas personas ya enfermas, a otras muy lejos de casa, o en la calle, o sin empleo, o en medio del fallecimiento de un ser querido, embarazadas a punto de dar a luz. A otras les ha sorprendido trabajando en el sistema sanitario, o a cargo de un montón de sueldos que pagar, o en órganos de decisión de las autoridades, o en los cuerpos de seguridad, o solas y aisladas, o en concurridos focos de contagio, o en casa con niñ@s y adolescentes, o en medio de una relación conflictiva, o con miedos, procesos de cambio… A cada un@ nos ha pillado en una situación distinta –con unas necesidades prioritarias distintas- y aún así a tod@s nos ha trastocado los “planes”. El cambio, el drástico cambio en nuestro día a día, en nuestra rutina, es vivido de maneras muy diversas y, aunque nos cueste aceptarlo, todas son reales.

Por lo tanto, desde el prisma del liderazgo e inteligencia emocional ante el coronavirus, algo que podemos aportar es curiosidad, respeto y valentía ante otros puntos de vista y perspectivas distintas. De hecho, es una oportunidad única de comprender realidades ajenas que –sin coronavirus de por medio- viven millones de personas en el mundo en su cotidianidad.

En mi caso, me acuerdo de pueblos como Nepal, donde hoy en día no poder acceder a un tratamiento médico por su inexistencia o por falta de recursos, forma parte del día a día. Así como el no disponer de agua corriente o luz en el hogar. Y otras muchas cosas que comúnmente damos por hechas en nuestra rutina. Millones de personas en el mundo viven sin acceso a tratamientos médicos ni “planes” a largo plazo, sin necesidades cubiertas que aquí consideramos básicas.  Es una oportunidad única de valorar más las pequeñas cosas de la vida.

¿Cómo aplicar habilidades de liderazgo e inteligencia emocional ante el coronavirus covid-19 y la actual situación de alarma? Se puede hacer a diferentes niveles, e incluso bajo distintos roles. Lo más importante es afrontar el reto ante nosotros, y esto se puede hacer de modos muy distintos.

Para algunas personas el reto consistirá en saber parar, descansar de whatsapp y pantallas, dedicarse al silencio, la meditación y la calma. Para otras, sin embargo, consistirá en abrirse al mundo, aportando aquello que mejor sabe hacer, aunque sea de un modo adaptado a la nueva situación. Para algun@s el reto consistirá en gestionar a los demás a su alrededor, y para otr@s el hecho de gestionarse a sí mism@s. El liderazgo efectivo es así, dinámico, diverso y adaptado a un@ mism@, las relaciones a su alrededor y el contexto en que tengan lugar.

En esta publicación nos vamos a centrar en un área concreta, la comunicación y la empatía. A continuación algunas propuestas prácticas para dar lo mejor de un@ mism@ y fomentar lo mejor en l@s demás:

Ejercicios de comunicación aplicada y empatía

Muchas personas siguen trabajando, incluso a destajo. Sin embargo otras muchas están confinadas en casa, con pocas oportunidades de salir e interaccionar. No obstante, bien por teléfono o bien con quien compartimos vivienda (padres, madres, hij@s, pareja, compañer@s) podemos aplicar los siguientes ejercicios de comunicación efectiva con la intención de abrir nuestro foco a los demás y fomentar nuestra propia empatía. Secundariamente mejoraremos relaciones y empoderaremos a aquellas personas con las que los apliquemos. Aconsejo tomarlo como un juego o bien como un entrenamiento, como si fuese un deporte

Ejercicio de escucha focal

En este juego/ejercicio intervienen dos personas. Una que ejercerá el rol de EXPLORADOR/A y otra que será la persona EXPLORADA.

Para la PERSONA EXPLORADA su objetivo es ser un@ mism@ y dejarse llevar por el explorador/a .

Para el rol de EXPLORADOR/A su objetivo será el de entregarse al servicio de la otra persona, más allá de los propios pensamientos y opiniones. Es como transformarse en un extraterrestre recién llegado que tan sólo quiere conocer la realidad de la otra persona sin opinar, aplicando curiosidad infantil infinita. Para ello resulta útil centrarse tan sólo en realizar preguntas abiertas (cuya respuesta es distinta de la de sí o no) como aquellas que empiezan por:

  • ¿Qué..?
  • ¿Cómo..?
  • ¿Cuándo..?
  • ¿Cómo..?
  • ¿Cuánto..?

El secreto está en la curiosidad y en escuchar enfocándose en las palabras que surjan de la persona explorada*, observando –si es que es en formato presencial-  el triángulo formado por ojos, nariz y boca. Por vía telefónica resulta útil cerrar los ojos y saborear de lleno el mensaje que nos transmita la persona explorada.

*Muchas veces escuchamos desde nuestros propios pensamientos e ideas, como escuchando a los demás desde nuestra propia vocecilla interior. Por ejemplo cuando nos explican una experiencia sobre una vivencia que –consideramos- hemos vivido también previamente. Sin darnos cuenta tendemos a hacer preguntas para verificar si lo han vivido de la misma manera. Imagina que te están explicando una experiencia sobre un restaurante al que ha ido esa persona. Es un restaurante al que sueles ir, y empiezas a preguntar si ha probado aquel plato o aquel otro.. Ya has caído en un nivel de escucha de tu voz interior, perdiendo el enfoque en la experiencia real de la otra persona.

Y, ¿sobre qué temas explorar?

Si la conversación es con una persona adulta, estos temas suelen ser muy productivos:

  • Las mejores vacaciones de su vida, el mejor viaje
  • Sobre cómo fue su infancia
  • Lo que le apasiona y le hace vibrar
  • Momentos de superación personal
  • Qué es lo más importante en su vida
  • Personas que admira o ha admirado
  • Si hubiese de llevar otro tipo de vida distinta, cómo escogería que fuese
  • Papeles de película que le gustaría representar

Si la conversación es con un adolescente o un/a niñ@, adaptando un poco el lenguaje:

  • Si llegase a un planeta virgen, que fuese su planeta, cómo le gustaría que fuese
  • Animales que le guastaría ser y cualidades preferidas
  • Qué tipo de vida le gustaría llevar en 10 años
  • Qué es lo más importante ahora en su vida
  • Si hubiese de hacer un viaje o excursión, qué le gustaría ver y experimentar

La curiosidad puede no tener límite si no nos quedamos en la superficie y seguimos preguntando sobre detalles ajenos, sobre realidades ajenas. Tratando de descubrir nuevas miradas, por el puro placer de servir a los demás,  descubrir y –sobretodo- de entrenarse, desarrollar o pulir habilidades de liderazgo e inteligencia emocional aplicadas, en este caso, a la comunicación y la empatía.

Hemos establecido la finalidad del juego-ejercicio, el objetivo de los roles de EXPLORADOR/ y EXPLORAD@, ahora es momento de hacer rondas de entre 10’ y 30’, para luego intercambiar los roles.

2Ejercicio de escucha emocional

En este juego/ejercicio intervienen también dos personas. Una que ejercerá el rol de EXPLORADOR/A y otra que será la persona EXPLORADA.

Para la PERSONA EXPLORADA su objetivo es ser un@ mism@ y dejarse llevar por el explorador/a .

Para el rol de EXPLORADOR/A su objetivo será el de entregarse al servicio de la otra persona, más allá de los propios pensamientos y opiniones. Es como transformarse en un extraterrestre recién llegado que tan sólo quiere conocer la realidad emocional de la otra persona sin opinar, aplicando curiosidad infantil infinita. Para ello resulta útil centrarse tan sólo en realizar preguntas abiertas (cuya respuesta es distinta de la de sí o no) como aquellas que empiezan por:

  • ¿Qué..?
  • ¿Cómo..?
  • ¿Cuándo..?
  • ¿Cómo..?
  • ¿Cuánto..?

Hasta aquí es muy parecido al ejercicio anterior, la diferencia radica en que ahora las preguntas van orientadas a la energía, “onda” y emociones de la persona explorada. Por lo que añadiremos preguntas como:

  • ¿Qué implica “eso” para ti?
  • ¿Cómo te sentías entonces?
  • ¿Cómo te hace sentir “eso” ahora?
  • ¿Qué sensaciones te producía/produce?
  • Si “eso” fuese un color, cuadro o paisaje, un olor, una comida, una sensación, una textura, una canción.. cuál sería?

El secreto en este caso también está en la curiosidad y, en este caso, escuchar enfocándose en lo qué transmite, el tono de voz y los gestos de la persona explorada*, observando –si es que es en formato presencial-  sus gestos y posturas, preguntándole por ellos sin interpretarlos. Por vía telefónica resulta útil cerrar los ojos y saborear de lleno las tonalidades de las palabras que nos transmita la persona explorada.

*Muchas veces escuchamos desde nuestros propios pensamientos e ideas, como escuchando a los demás desde nuestra propia vocecilla interior. Por ejemplo cuando nos explican una experiencia sobre una vivencia que –consideramos- hemos vivido también previamente. Sin darnos cuenta tendemos a hacer preguntas para verificar si lo han vivido de la misma manera. Imagina que te están explicando una experiencia sobre un restaurante al que ha ido esa persona. Es un restaurante al que sueles ir, y empiezas a preguntar si ha probado aquel plato o aquel otro.. Ya has caído en un nivel de escucha de tu voz interior, perdiendo el enfoque en la experiencia real de la otra persona.

Las emociones aún pueden ser consideradas tabú o un “terreno complicado” en algunas personas, por lo que aportar valentía, también es útil para este juego-ejercicio.

Y, ¿sobre qué temas explorar? Podemos emplear los mismos que en el ejercicio anterior o aportar temas nuevos. Creatividad al poder.

Si la conversación es con una persona adulta, estos temas suelen ser muy productivos:

  • Las mejores vacaciones de su vida, el mejor viaje
  • Sobre cómo fue su infancia
  • Lo que le apasiona y le hace vibrar
  • Momentos de superación personal
  • Qué es lo más importante en su vida
  • Personas que admira o ha admirado
  • Si hubiese de llevar otro tipo de vida distinta, cómo escogería que fuese
  • Papeles de película que le gustaría representar

Si la conversación es con un adolescente o un/a niñ@, adaptando un poco el lenguaje:

  • Si llegase a un planeta virgen, que fuese su planeta, cómo le gustaría que fuese
  • Animales que le guastaría ser y cualidades preferidas
  • Qué tipo de vida le gustaría llevar en 10 años
  • Qué es lo más importante ahora en su vida
  • Si hubiese de hacer un viaje o excursión, qué le gustaría ver y experimentar

La curiosidad puede no tener límite si no nos quedamos en la superficie y seguimos preguntando sobre detalles ajenos, sobre realidades ajenas. Tratando de descubrir nuevas miradas, por el puro placer de servir a los demás,  descubrir y –sobretodo- de entrenarse, desarrollar o pulir habilidades de liderazgo e inteligencia emocional aplicadas, en este caso, a la comunicación y la empatía.

Hemos establecido la finalidad del juego-ejercicio, el objetivo de los roles de EXPLORADOR/ y EXPLORAD@, ahora es momento de hacer rondas de entre 10’ y 30’, para luego intercambiar los roles.

Juego de perspectivas

En este ejercicio pueden intervenir una, dos o más personas, en función de las circunstancias. La finalidad del mismo es facilitar en un@ mism@ o en l@s demás la capacidad de obtener y generar distintas perspectivas sobre un determinado tema. Como consecuencia se desarrolla la capacidad empática, la creatividad y, llevado a otro contexto, incluso se puede aplicar a la toma de decisiones.

Para much@s de nosotr@s estos días estaremos en modo “monotema” con el coronavirus covid-19. Otr@s, por elección o por circunstancias, tendrán otros tópicos “encima de la mesa”. En cualquier caso este juego de perspectivas requiere comenzar poniendo un tema o tópico neutro “encima de la mesa” es decir, definir sobre qué se está hablando.

Es necesario que el tema o tópico definido sea lo más neutro posible. Por neutro me refiero que no está decantado u orientado de antemano en algún sentido o perspectiva concreta.

Por ejemplo, en el caso del coronavirus, es muy diferente definir el tópico como CORONAVIRUS, que hacerlo  como GESTIÓN DEL CAMBIO, AFRONTAR UNA ENFERMEDAD, GESTIÓN DEL CAMBIO, INCERTIDUMBRE, MIEDO. Más o menos he ordenado los tópicos de mayor a menor nivel de neutralidad. Por lo que si queremos hacer más neutros los temas INCERTIDUMBRE o MIEDO, sólo tenemos que añadirles una acción “neutralizadora” como GESTIÓN DE LA INCERTIDUMBRE o CÓMO AFRONTAR EL MIEDO.

Una vez definido el tema o tópico, empezamos con una primera ronda de exploración (aplicar los dos ejercicios anteriores, resulta muy útil) sobre cuál es la perspectiva actual de cada un@. Se puede hacer preguntando o simplemente dejando que la/s otra/s persona/s expresen su modo de ver el tópico. Cada persona que intervenga pone nombre a su perspectiva. Si al definir una perspectiva surgen en esa persona otros puntos de vista, es necesario separarlos para no “contaminar perspectivas”. Es decir, esa persona aporta de inicio dos perspectivas distintas.

En cada ronda es obligatorio aportar una nueva perspectiva, y si no sale por sí misma, podemos preguntarle a esa persona sobre cómo sería el punto de vista sobre “EL TÓPICO” de:

  • Cualquier objeto que le rodee
  • Cualquier personaje de la historia o ficticio
  • Cualquier animal
  • Personas de cualquier otro país
  • De elementos de un paisaje

Cada perspectiva debe ser descrita como poco con:

  • qué sensaciones y emociones provoca en un@ mism@
  • a qué tipo de decisiones le lleva
  • al modo de afectar sobre los demás
  • y se puede completar con la información que se quiera

Por ejemplo:

1.Fijado el tópico como “CORONAVIRUS”,

2.En mi ronda de definición de mi perspectiva inicial he hablado de los nervios, del miedo al contagio de mis padres, de mi futuro profesional, de si nos quedaremos sin trabajo y de que todo ello me lleva no decidir nada más que llenar la nevera y la despensa de comida. A esta perspectiva la he llamado “INCERTIDUMBRE”

3.El resto de personas han añadido sus respectivas perspectivas. Y cuando me han preguntado por una nueva perspectiva, no me salía nada. Pero al preguntarme sobre cual sería el punto de vista del cielo sobre el tópico del “CORONAVIRUS” he dicho: que lo ve como una oportunidad de vaciarse de Co2 y contaminación. De estar tranquilo sin tantos aviones de un lado para otro, que él va a seguir estando ahí cuando todo esto pase y que si me ha de llevar a alguna decisión es la de tener esperanza y ocuparme de ayudar a otras personas. Al final a esta nueva perspectiva la he llamado “ESPERANZA”.

Finalmente, cuando entre todos se tienen bastantes perspectivas definidas y nombradas (entre 5 y 10 puntos de vista distintos), cada un@ escoge la nueva perspectiva con la que quiere tomarse el tópico definido inicialmente. Y si además, se definen acciones concretas de cómo hacerlo, tenemos hasta un plan de acción.

Como decía al inicio, este ejercicio se puede realizar en solitario, en pareja o en grupo, incluso por teléfono.

Si crees que éstos ejercicio de Liderazgo e Inteligencia Emocional ante el Coronavirus sobre comunicación y empatía, no son para ti por tus circunstancias actuales, seguiremos con otros ejercicios y temas relacionados mientras dure este estado de alarma, temas como:

  1. Potenciar virtudes y desarrollar puntos de mejora
  2. Iniciativa, disposición al cambio y resiliencia
  3. Inteligencia Emocional Aplicada
  4. Mentalidad positiva
  5. Gestión de niñ@s y adolescentes

Aunque nos cueste, seguimos adelante.

 

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Pablo Lapuente coaching

Pablo Lapuente es Co-Fundador/Instructor en LIFE Leadership School  y La Escuela de Liderazgo by Edurne Pasaban, Formador y Coach especializado en PL Coaching Lleida en Liderazgo, Organizaciones y Relaciones e Inteligencia Emocional.  Guía de Montaña y de Piragüismo

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